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Qué es la ricota
La ricota es un lácteo fresco de textura suave y sabor casi neutro. El nombre viene del italiano ricotta —"recocida"— y describe exactamente cómo se hace: el líquido que sobra de producir otro queso vuelve al fuego una segunda vez.
En el mercado latinoamericano encuentras ricota fresca en bloque, ricota cremosa en envase y, en algunos países, ricota ahumada. La más usada en recetas es la fresca en bloque —se deshace, se mezcla y se moldea con facilidad.
El sabor es discreto a propósito. La ricota no compite con los demás ingredientes: lleva la sazón, la hierba o el condimento sin imponer su propio gusto. Por eso funciona igual en una lasaña de espinaca que en un pastel con dulce de guayaba.
Cómo se hace la ricota
Cuando la leche se convierte en queso, las proteínas de caseína se coagulan y forman la cuajada sólida. Lo que sobra es el suero —un líquido amarillento, rico en otro tipo de proteínas: albúmina y globulina.
Ese suero se recalienta a unos 90 °C con un ácido (ácido cítrico, láctico o, en las versiones caseras, vinagre o limón). El calor más el ácido hacen que las proteínas del suero se coagulen. Suben a la superficie formando una cuajada ligera y delicada, que se recoge, se escurre y se envasa. Eso es la ricota.
El proceso es sencillo pero rinde poco: de mucho suero sale poca ricota. Por eso el precio es relativamente accesible, pero el rendimiento en fábrica es bajo. Quien produce queso a escala usa la ricota para aprovechar el suero en lugar de desecharlo.
¿La ricota es queso?
Técnicamente no, en sentido estricto. Y la distinción importa más de lo que parece. El queso se construye sobre la caseína, la proteína principal de la leche. La ricota se construye sobre la albúmina y la globulina del suero. Son proteínas distintas, con comportamientos distintos al cocinar y valores nutricionales distintos.
La mayoría de las normativas lácteas —incluida la clasificación que usa el organismo regulador de lácteos en Estados Unidos como referencia internacional— clasifica la ricota como un lácteo distinto del queso curado. En la práctica del mercado y de la cocina, sin embargo, va en la misma sección y se usa en los mismos contextos.
Para quien tiene sensibilidad a la caseína, esta diferencia es relevante. La ricota contiene caseína en una proporción mucho menor que los quesos convencionales, pero no está del todo ausente. Si es una restricción médica, consulta con un profesional antes de depender de la ricota como alternativa.

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Ricota vs requesón
Se confunden porque están en la misma sección del refrigerador y ambos se leen como "queso fresco suave". La diferencia empieza en el ingrediente base y sigue hasta el sabor final en el plato.
| Característica | Ricota | Requesón |
|---|---|---|
| Base | Suero de leche | Leche entera cuajada |
| Textura | Fina, cremosa-granulada | Cuajada más gruesa |
| Sabor | Suave, ligeramente dulce | Más ácido y salado |
| Calorías /100 g | ~174 kcal | ~104 kcal |
| Proteína /100 g | ~11 g | ~11 g |
| Mejor uso | Lasaña, pastel, tarta, untable | Pan tostado, desayuno, tacos |
El requesón suele ser más bajo en grasa y más salado por la sal que se agrega durante el proceso. La ricota es la más versátil para cocinar: se funde bien en salsas y se hornea de forma pareja, mientras que la cuajada del requesón se mantiene más gruesa sin importar cómo la trabajes.
El error más común es usar requesón en una receta que pide ricota —el relleno de una lasaña, por ejemplo— esperando el mismo resultado. No se comporta igual: el sabor queda más salado y la textura no queda tan fina. Y ojo con el nombre: en Argentina, Uruguay y Chile "ricota" es el término general para este tipo de lácteo de suero; en México y buena parte de Centroamérica, "requesón" es el nombre que la gente usa para el producto hecho con leche cuajada. Vale la pena confirmar cuál es cuál antes de comprar, sobre todo si compras en línea o fuera de tu país.
Valor nutricional de la ricota
Valores por 100 g de ricota entera, con base en tablas de composición de alimentos de referencia internacional:
- Calorías: ~174 kcal
- Proteína: ~11 g
- Grasa total: ~13 g (mayormente saturada)
- Carbohidratos: ~3 g
- Sodio: ~84 mg — bastante por debajo de los quesos curados y del requesón
La versión descremada baja la grasa a unos 8 g y las calorías a cerca de 138 kcal por 100 g, con una cantidad de proteína similar. Es un cambio sencillo en la mayoría de las recetas —el resultado final varía poco.
Un dato útil: gramo por gramo, el sodio bajo de la ricota es poco común entre los lácteos. Si buscas bajar sal sin sacar lácteos de tu dieta, es uno de los cambios más fáciles de hacer.
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Cómo usar la ricota en la cocina
La ricota funciona mejor donde quieres proteína y cremosidad sin un sabor que se imponga. Lleva la sazón en vez de competir con ella —un ingrediente de apoyo, no el protagonista.
En platos salados
Lasaña y pastas rellenas son el uso clásico. Ricota mezclada con espinaca, ajo y pimienta negra es el relleno estándar de lasaña, canelones y ravioles. Machácala bien con un tenedor antes de mezclar —una textura pareja marca la diferencia en el resultado final.
Tartas y quiches quedan más ligeras con ricota en lugar de crema. La textura cambia un poco —menos untuosa— pero el resultado es bueno y baja las calorías.
Un untable rápido es el uso más veloz de todos. Ricota machacada con aceite de oliva, sal, pimienta y una hierba a tu gusto está lista en 5 minutos. Va bien con pan, galletas o tostadas. Lo haces mientras se prepara el café, o la noche anterior —tapado, aguanta hasta el día siguiente en el refrigerador.
En dulces
El pastel de ricota tiene una textura distinta a uno hecho con queso crema —menos denso, más húmedo. Funciona bien con fruta (manzana, pera, guayaba). Los hotcakes quedan más esponjosos con ricota en la masa: sustituye parte de la harina por ricota machacada.
En el cheesecake, la ricota puede reemplazar parte del queso crema —el resultado queda más ligero y un poco más ácido. Quien prefiere un cheesecake menos denso suele considerarlo una ventaja. Puedes ver más sobre esta comparación en la guía de queso crema.
En el desayuno
Sobre pan tostado con miel y canela. Con plátano en rodajas. Mezclada en el huevo revuelto para sumar cremosidad. La ricota no cambia el sabor del huevo —solo lo deja más suave. Es una forma discreta de sumar proteína sin cambiar el desayuno de siempre.
Cómo elegirla en la tienda y cómo guardarla
Eligiendo en la tienda
En el refrigerador vas a encontrar básicamente tres formatos: en bloque fresco (el más versátil), cremosa en envase (más práctica para untar y usar directo) y, en algunos países, ahumada (sabor propio, no reemplaza a la fresca en recetas dulces).
Para recetas que necesitan estructura —lasaña, tarta salada, pastel relleno— prefiere el bloque. Queda más firme después de machacado. La cremosa en envase es mejor cuando la vas a usar como untable o mezclar en una salsa sin cocción.
La versión descremada funciona en la mayoría de las recetas sin diferencia perceptible. El cambio vale la pena si la usas seguido —la despensa te ayuda a saber qué versión tienes y cuándo hace falta reponer.
Guardándola en casa
La ricota fresca va directo al refrigerador. Ya abierta, dura de 4 a 5 días —no más. Ese es el punto que más genera desperdicio: la compras para usar el miércoles, la abres el sábado para probar una receta, y el lunes ya se pasó del plazo.
Congelarla no funciona bien. La textura después de descongelar queda aguada y quebradiza. Si la vas a usar en una sopa o salsa que se cocina, la diferencia es menor. Para untar, para lasaña o cualquier uso donde la textura importa, no vale la pena.
Una regla simple: compra la cantidad justa para usar en unos 4 días. La ricota no es el tipo de ingrediente que guardas "por si acaso". Es distinto al queso curado, que aguanta semanas al fondo del refrigerador.
La ricota en la lista de compras es opcional —entra cuando ya tienes una receta en mente. Sin un uso definido, se echa a perder antes de convertirse en lasaña.
Preguntas frecuentes sobre la ricota
¿La ricota es queso o no?
Técnicamente no, en sentido estricto. El queso se hace con la proteína caseína de la leche. La ricota se hace con las proteínas del suero que sobra de ese proceso. La mayoría de las normativas la clasifican como un lácteo distinto del queso curado. En la práctica de la cocina va en la misma sección y se usa igual —pero la distinción importa para quien tiene sensibilidad a la caseína.
¿Cuál es la diferencia entre la ricota y el requesón?
La ricota se hace con suero de leche, tiene textura fina y cremosa-granulada, y sabor suave y ligeramente dulce. El requesón se hace cuajando leche entera, con una cuajada más gruesa y sabor más ácido y salado. En Argentina, Uruguay y Chile "ricota" es el término general; en México, "requesón" es el nombre más común para el producto hecho con leche cuajada.
¿La ricota se puede congelar?
No se recomienda. Después de descongelarse, la textura queda aguada y quebradiza. En una salsa o sopa que se cocina, la diferencia es menor. Para untar, lasaña o cualquier uso donde la textura importa, el resultado no sirve. Compra solo la cantidad que vas a usar en unos 4 días.
¿La ricota engorda?
Por 100 g, la ricota entera tiene alrededor de 174 kcal y 13 g de grasa. Para un lácteo fresco, no es baja. La versión descremada baja a unas 138 kcal y 8 g de grasa con proteína similar. En porciones de 50 a 100 g, es una buena fuente de proteína sin dispararse en calorías.
¿Cómo se guarda la ricota después de abierta?
En el refrigerador, tapada o en un envase cerrado, la ricota abierta dura de 4 a 5 días. No intentes estirarlo. Si tiene olor agrio o se ve demasiado aguada, ya se pasó. Compra la cantidad justa para usar dentro de ese plazo.
¿La ricota descremada sabe distinto?
En recetas cocidas (lasaña, tarta, pastel), la diferencia de sabor y textura es mínima o casi imperceptible. En un untable frío donde la cremosidad importa más, la ricota entera tiene ventaja. Pero el cambio funciona bien en la mayoría de los usos diarios, y la proteína por 100 g es casi la misma.
¿Cómo se usa la ricota en el desayuno?
Machacada con miel y canela sobre pan tostado. Mezclada con fruta fresca. Batida con leche y miel como untable. Mezclada en huevo revuelto —suma cremosidad sin cambiar el sabor. Es una manera discreta de sumar proteína al desayuno de siempre.
Sabes lo que hay en la despensa.
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Conecta despensa, recetas y lista de compras en un solo lugar. Compras la ricota que vas a usar —y la usas antes de que se eche a perder.
